Tras la ruptura: La curiosa transformación de las fotografías de boda en China

En un gesto simbólico que representa el cierre de un capítulo emocional, un depósito polvoriento en China se ha convertido en el escenario donde las fotografías de recién casados son trituradas en una poderosa máquina industrial. ¿El resultado? No solo una forma de pasar página para sus antiguos dueños, sino también una peculiar fuente de energía.

La empresa de Liu Wei, especializada en demoliciones, ha encontrado en esta singular actividad una oportunidad económica que pocos habían explorado. Con una media de cinco a diez solicitudes diarias, procedentes de todo el país, el almacén de Wei se ha convertido en el destino final para muchas de estas memorias matrimoniales, ahora desvanecidas.

Desde grandes fotografías de pared enmarcadas hasta pequeños álbumes, todo pasa por la trituradora, marcando el fin de un vínculo que alguna vez se consideró inquebrantable. Para preservar la privacidad de los clientes, los rostros en las imágenes son cubiertos con pintura en aerosol antes de ser destrozados, un acto simbólico que representa el deseo de seguir adelante.

La decisión de desprenderse de estas fotografías no es tomada a la ligera. En muchos casos, estas imágenes ofrecen una visión de familias ahora desgarradas en tiempos más felices. Pero para aquellos que buscan superar su duelo, estas fotografías se convierten en un obstáculo, un recordatorio constante de un pasado que ya no pueden sostener.

Desde su lanzamiento hace un año, alrededor de 1.100 clientes han solicitado este servicio de destrucción, con motivaciones que van desde pensamientos negativos asociados a los recuerdos hasta el deseo de cerrar definitivamente ese capítulo de sus vidas. Algunos incluso viajan para presenciar el proceso de destrucción, buscando un cierre emocional.

Sin embargo, antes de proceder con la trituración irreversible, Liu Wei ofrece a sus clientes una última oportunidad para retractarse. Después de obtener su consentimiento, las fotografías son empujadas en la trituradora, y los desechos se transportan a una fábrica donde se procesan para producir electricidad, cerrando así el ciclo de esta transformación emocional.

En un país donde la tasa de divorcios ha aumentado significativamente en las últimas décadas, este peculiar proceso de destrucción simboliza no solo el fin de una relación matrimonial, sino también el comienzo de un nuevo capítulo de autodescubrimiento y renovación.

Relacionados

Bela Sánchez promueve la poesía y la escritura a mano

Bela Sánchez se ha dedicado a escribir versos que comparte con las personas apasionadas.

Neuralink, de Elon Musk, logra instalar a Telepathy, el primer chip cerebral en seres humanos

La compañía Neuralink, propiedad del multimillonario Elon Musk, ya ha implantado el primer chip cerebral en un ser humano, un producto llamado Telepathy cuyos usuarios iniciales serán aquellos que hayan perdido el uso de sus extremidades.

Así suena ‘Héroe’ de Enrique Iglesias en la voz de Rosalía

Rosalía ha sorprendido a sus fans argentinos y chilenos con una preciosa versión de Héroe, uno de los mayores éxitos de Enrique Iglesias.

La infección por COVID-19 en el embarazo aumenta el riesgo de muerte de la madre

Redacción Ciencia (EFE).- Las mujeres embarazadas infectadas por SARS-CoV-2...