Vitaminas clave y hábitos saludables: Aliados en la lucha contra las varices

Las varices, venas dilatadas y retorcidas que se forman principalmente en las piernas, pueden suponer no solo un problema estético sino también un riesgo para la salud circulatoria. En este sentido, expertos destacan la relevancia de mantener hábitos de vida saludables y una alimentación equilibrada para prevenir su aparición.

Según explican, las varices suelen ser el resultado de válvulas venosas débiles o dañadas, que provocan la acumulación de sangre o el flujo en dirección contraria. Esto puede llevar a un aumento de tamaño y deformación de las venas, manifestándose con un color rojizo o azulado.

El Dr. [Nombre], especialista en cirugía vascular, resalta que tanto hombres como mujeres pueden verse afectados por este problema, si bien es más común en el género femenino. Factores como el embarazo, el envejecimiento, la obesidad y los cambios hormonales durante la menstruación o la menopausia pueden aumentar su incidencia.

Para prevenir complicaciones relacionadas con las varices, es fundamental adoptar un estilo de vida activo y saludable. El ejercicio regular, como caminar, nadar o practicar yoga, contribuye a mejorar la circulación sanguínea y fortalecer los músculos de las piernas, reduciendo así el riesgo de desarrollar varices.

Además, una alimentación rica en ciertas vitaminas puede ser beneficiosa para la salud vascular. La vitamina B3 o niacina, presente en alimentos como el pollo, las lentejas y la remolacha, ayuda a fortalecer los vasos sanguíneos y mejorar el flujo sanguíneo. Por otro lado, la vitamina C, abundante en cítricos y kiwis, y la vitamina E, presente en frutos secos y tomates, contribuyen a proteger los vasos sanguíneos y prevenir la formación de coágulos.

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